Preguntas más frecuentes
Aquí encontrará toda la información útil que pueda necesitar.
¿Tiene alguna pregunta o problema?
Estamos aquí para proporcionarle toda la información útil que pueda necesitar sobre la insuficiencia renal.
La insuficiencia renal crónica es una pérdida progresiva e irreversible de la función renal. Los riñones ya no pueden filtrar eficientemente las toxinas y el exceso de agua de la sangre, lo cual puede dar lugar a complicaciones graves.
Las causas más comunes son la diabetes y la hipertensión arterial. Otras causas incluyen las nefropatías hereditarias, pielonefritis, enfermedades autoinmunitarias y reacciones adversas a medicamentos.
Los síntomas pueden ser sutiles al principio pero, a menudo, incluyen cansancio, insomnio, náuseas, pérdida de apetito, picazón, dificultad para respirar, edema e hipertensión arterial.
Las opciones principales son: • Trasplante de riñón • Diálisis en un centro • Diálisis en casa (hemodiálisis o diálisis peritoneal) • Cuidados paliativos.
La hemodiálisis domiciliaria es una técnica de diálisis que permite a los pacientes realizar sus sesiones de tratamiento en casa mediante un compacto monitor de diálisis. El principio de la hemodiálisis se basa en la circulación extracorpórea de la sangre, según la cual la sangre se filtra a través de un dializador antes de infundirla de vuelta al cuerpo.
Recuperación de independencia: Con la formación debida, los pacientes pueden realizar ellos mismos el tratamiento de manera independiente y no necesitan acudir al centro varias veces por semana. Mejor calidad de vida: Sesiones más frecuentes y más cortas, y mejor toleradas por el organismo. Mayor flexibilidad: El paciente puede organizar las sesiones de tratamiento según su calendario y estilo de vida, lo que le facilita continuar con sus actividades profesionales y sociales. Mejor control de los síntomas: Mejor bienestar en general y menos complicaciones cardiovasculares.
La duración de las sesiones oscila entre 2 y 2,5 horas, varias veces a la semana (normalmente de 5 a 6 sesiones por semana); esto se asemeja más al funcionamiento natural de los riñones.
Los pacientes deben: Estar motivados y ser autónomos. Tener un espacio adecuado en casa para instalar el equipo. Cumplir los requisitos médicos tras la evaluación realizada por el nefrólogo.
La formación en un centro de diálisis es obligatoria durante varias semanas (normalmente de 5 a 6 semanas). Permite al paciente (y a su cuidador, si fuera necesario) aprender a usar el equipo, realizar las conexiones, monitorizar los parámetros y actuar en caso de algún contratiempo.